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El hackeo a Coppel: desafío de ciberseguridad en el ecommerce mexicano

Por Caja de Pixeles mayo 1, 2024

En abril de 2024, la cadena minorista mexicana Coppel experimentó uno de los retos más significativos de su historia reciente cuando sus sistemas y servicios en línea sufrieron un colapso total debido a un ataque cibernético. El hackeo a coppel no solo interrumpió sus operaciones normales, sino que también comprometió la seguridad de los datos de millones de sus clientes, sembrando el caos en su operativa diaria y minando la confianza entre sus consumidores y el mercado en general. La respuesta a este incidente y las medidas tomadas posteriormente ponen de relieve la importancia crítica de la ciberseguridad en el entorno corporativo moderno.

Cómo fue el hackeo de Coppel

El 13 de abril de 2024, los sistemas de Coppel comenzaron a exhibir fallos significativos que afectaron directamente los servicios de pago y el acceso al sitio web. Estos problemas provocaron una avalancha de clientes en tiendas físicas buscando realizar transacciones o resolver dudas. Con el paso de los días, mientras la empresa luchaba por restablecer la normalidad, el alcance completo del ataque comenzó a clarificarse.

Aunque se restauraron parcialmente los servicios de pago en días posteriores, el sitio web de Coppel y sistemas asociados como BanCoppel y el sistema de Afores siguieron experimentando problemas. La frustración de los clientes se hizo evidente en redes sociales y en las tiendas, donde expresaron su incapacidad para acceder a sus cuentas y completar operaciones básicas. La empresa pidió disculpas y aseguró que estaban trabajando arduamente para solucionar los inconvenientes, aunque la falta de detalles y la prolongada interrupción solo aumentaron la incertidumbre y el descontento.

Entendiendo el malware y el ransomware

El ataque a Coppel resalta la vulnerabilidad de las empresas al malware y al ransomware. El malware es cualquier programa o código malicioso diseñado para alterar el funcionamiento de los sistemas informáticos sin consentimiento del usuario. Aunque no se especificó el tipo de malware utilizado, la gravedad del incidente insinúa la posibilidad de ransomware.

El ransomware bloquea o encripta datos cruciales y demanda un rescate para su liberación. Esta forma de malware es especialmente peligrosa y está cada vez más presente entre los ciberdelincuentes que apuntan a corporaciones, atraídos por la posibilidad de obtener rescates significativos y por la importancia crítica de los datos afectados. Comprender estos riesgos es esencial para cualquier organización que dependa de datos y sistemas digitales.

Medidas de respuesta y compensación por parte de Coppel

En respuesta al hackeo, Coppel anunció que no cobrará los intereses moratorios generados en los créditos afectados por la caída de sus sistemas. Esta medida busca mitigar el impacto financiero en sus clientes y mantener su lealtad durante la interrupción de los servicios.

Flexibilidad y comunicación

Coppel adaptó sus operaciones permitiendo pagos en efectivo en sus tiendas físicas y ha estado activo en redes sociales, ofreciendo respuestas y actualizaciones sobre el restablecimiento de los servicios. Además, la compañía comunicó que las compras de contado y con crédito aún son posibles en las tiendas para secciones seleccionadas.

Inversión en futuro

La empresa también reveló una inversión de 12,000 millones de pesos para abrir nuevas tiendas y 6,000 millones adicionales para transformación tecnológica en los próximos tres años. Estos esfuerzos reflejan el compromiso de Coppel con la mejora de sus operaciones y la modernización de su infraestructura tecnológica, buscando ofrecer una experiencia de cliente excepcional en todos sus canales.

El rol crucial de las tecnologías de la información en la estrategia empresarial

La crisis que enfrentó Coppel revela una lección esencial que muchas corporaciones tradicionales en México aún necesitan internalizar completamente: la integración de las tecnologías de información en la estrategia de negocio es imperativa, no opcional. En muchas de estas empresas, las ventas digitales pueden parecer sólo una fracción del total, generalmente mucho menores que las transacciones físicas. Sin embargo, el incidente de Coppel demuestra claramente que una sólida infraestructura tecnológica y una estrategia de ciberseguridad robusta son esenciales para proteger no sólo las operaciones de comercio electrónico, sino también los aspectos más tradicionales del negocio.

Cuando los sistemas fallan o son comprometidos, como en el caso del hackeo a Coppel, el impacto va más allá de la interrupción del servicio en línea. Las operaciones en tiendas físicas, la logística, la gestión del inventario y las capacidades de servicio al cliente también sufren, lo que puede llevar a una pérdida de ventas, desconfianza entre los consumidores y daño a la reputación corporativa que puede ser difícil de reparar. Este daño no solo afecta la percepción del consumidor, sino que también puede tener repercusiones financieras significativas a largo plazo.

Por tanto, es crucial que las empresas, especialmente aquellas con una larga historia y estructuras tradicionalmente arraigadas, reconozcan la importancia de adaptar y modernizar sus estrategias tecnológicas. Esto incluye no solo la adopción de nuevas tecnologías, sino también la inversión en seguridad cibernética como un pilar fundamental de la estrategia de negocio. En el entorno actual, caracterizado por una rápida evolución tecnológica y amenazas cibernéticas en constante cambio, las empresas que subestiman la importancia de la tecnología de la información se arriesgan a sufrir consecuencias que pueden comprometer su supervivencia en el mercado.


El hackeo a Coppel resalta la necesidad crítica de integrar tecnologías de información y estrategias de ciberseguridad robustas en la planificación empresarial. Es fundamental otorgar suficiente autonomía y recursos a los departamentos de TI para que puedan ejercer un papel central en la prevención, detección y respuesta ante incidentes de ciberseguridad. Este incidente no solo afectó las ventas y la logística de Coppel, sino que también provocó pérdidas significativas y dañó su reputación corporativa. En un mundo donde las amenazas digitales evolucionan constantemente, es vital que las empresas fortalezcan sus defensas digitales para asegurar su continuidad y protegerse eficazmente contra futuros ataques.


Con info de:
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